SABES QUé.... 18/02/2026
Cuando compras tu primera guía de escalada deportiva puede que te pierdas un poquillo a la hora de interpretarla, pero con estos pasos te será más fácil.
1. La reseña general: el mapa del territorio.
Antes del detalle viene la visión global, por ejemplo, la comunidad autónoma o provincia en la que están las distintas escuelas recogidas en esa guía. Esto es importante porque la climatología de una zona a otra varía mucho: si llueve mucho, si son zonas que suele hacer viento o mucho sol...
Dentro de la reseña general encuentras:
La orientación es oro: el sur en invierno es gloria, pero en verano te achicharras y sólo quieres ir al bar cuanto antes. Como montañero y escaladora ya lo sabes: el sol en estos casos manda más que el grado.
2. El croquis: el idioma vertical.
El croquis es el corazón de la guía. Se trata de un dibujo esquemático de la pared con líneas que representan las vías (o, para lectores más inexpertos, el camino o ruta a seguir en la pared).
Cada línea suele indicar:
Ojo: el croquis no es una fotografía exacta aunque sí está trazado sobre una foto, pero el dibujo es estimativo de la línea que deberías seguir escalando. Es decir: es una interpretación. Las líneas no siempre siguen exactamente la roca. Hay que combinar croquis con la lectura real de la pared.
Un error común es mirar sólo el grado y no observar por dónde va realmente la vía. A veces el 6a elegante está justo al lado del 7a desplomado… y la diferencia no es pequeña.
3. El grado: entender lo que realmente significa
En España normalmente usamos la escala francesa (6a, 6b+, 7a, etc.), pero el grado no es una ciencia exacta. Es una referencia.
Un mismo 6b puede ser:
El grado te dice la dificultad general, digamos que suma todas "las partes" y de la media que se obtiene, indica la dificultad de toda la vía. No te dice cómo es la vía. A veces una vía tiene una dificultad más o menos sostenida en todos los tramos y en otras vías quizás reside únicamente en un paso crucial que es el que eleva el grado.
Consejo práctico:
Un 6c de 12 metros no es lo mismo que un 6c de 35 metros sin reposo. El primero es explosivo y ahí mismo reside la complicación de la vía, el segundo será más sostenido pero al ser más largo eso suma obstáculos.
4. Las reseñas escritas: la letra pequeña que salva el día
Algunas guías incluyen comentarios como:
Esto es oro puro, especialmente si estás probando tus límites o casi vas al fallo. Saber que el paso duro está chapado desde una buena repisa cambia tu estrategia mental. Aquí es donde descubres que escalar también es gestionar información.
5. Equipamiento y símbolos
Las guías suelen usar iconos para indicar:
Aprende esa leyenda: cinco minutos leyendo símbolos pueden evitarte una retirada incómoda o pasarlo realmente mal tratando de gestionar un problema que no te esperabas.
6. Leer la vía antes de escalarla
Aquí es donde entra el instinto montañero, ese que sabemos que tienes desarrollado más que de sobra :D
Antes de encordarte:
Una buena lectura previa ahorra energía, piel… y frustración.
La guía te da el marco. Tu experiencia interpreta el terreno.
7. El espíritu detrás de la guía
Una guía no es un manual frío. Es el legado de equipadores, repetidores y soñadores.
Cuando aprendes a leer una guía de escalada, dejas de ser turista de roca y te conviertes en parte del lugar.
En definitiva, podemos decir que interpretar una guía de escalada es entender el contexto del sector y su orientación, leer bien el croquis, no obsesionarse sólo con el grado sino disfrutar de poder estar en la montaña con tu gente poniéndote a prueba en la pared, interpretar símbolos y observar la roca con criterio propio: mejor que tú no te conoce nadie.