SABES QUé.... 04/04/2026
La chaqueta impermeable es ese seguro silencioso que llevas encima cuando sales a la montaña. No siempre la necesitas, pero cuando la necesitas de verdad... no hay alternativa y agradeces mucho tenerla a mano.
Y aun así, mucha gente no termina de tener claro cómo usarla bien (aunque te parezca sorprendente), así que vamos a contarte sobre sus características y sus usos recomendados.
Aunque su función principal es evidente, una buena impermeable va mucho más allá.
Protege de:
Muchas de ellas funcionan también como cortavientos total, algo clave cuando estás en crestas, collados o zonas expuestas.
De hecho, en más de una salida la usarás sin que esté lloviendo.
Porque el viento, en montaña, puede ser igual de incómodo que el agua.
Aquí viene una de las dudas más habituales.
La impermeable forma parte de la capa externa, es decir, la última barrera frente al exterior.
El orden habitual sería:
Por norma general, la impermeable va siempre por encima.
Ahora bien, hay matices interesantes:
Es, en esencia, una *capa de protección, no de abrigo* (aunque ayuda a conservar el calor).
Aquí está uno de los puntos clave. Una buena impermeable de montaña debe ser:
¿Por qué? Porque muchas veces la vas a llevar... sin usarla. Y cuando eso pasa, cada gramo cuenta.
Las chaquetas hoy en día se comprimen hasta ocupar muy poco espacio, lo que permite llevarlas siempre en la mochila sin penalizar demasiado. Es ese “por si acaso” que, en montaña, nunca sobra.
En la mayoría de casos, sí.
Las membranas impermeables actuales bloquean completamente el viento, por lo que cumplen doble función:
Eso sí, no todas transpiran igual.
Y aquí está el equilibrio complicado: cuanto más impermeable, menos transpirable suele ser.
Por eso es importante elegir según uso:
Hay varias marcas que llevan años afinando este tipo de prenda y que ofrecen soluciones muy fiables:
Cada una tiene su personalidad, pero todas comparten algo: son prendas pensadas para usarse de verdad en montaña.
No todas las impermeables son iguales, y no todas sirven para todo. Antes de elegir, conviene preguntarse:
Porque no es lo mismo una salida rápida de trail, una travesía de varios días o una actividad alpina. Y elegir bien aquí cambia mucho la experiencia. Al final, es una prenda de seguridad: más allá del confort, la impermeable es una pieza clave de seguridad. Te protege del frío, del viento y de la humedad; y en montaña, esa combinación puede marcar una diferencia importante. Por eso, aunque a veces no salga de la mochila, siempre merece la pena llevarla.